A lo lejos,un jinete cabalgaba de forma tranquila por una de las sendas que cruzaba la pradera en dirección al Camino Real.Estaba bastante lejos como para adivinar de quien se trataba, pero Uter, que en ese momento trataba de cazar sin éxito algún perro de las praderas para cenar, no dudó ni un momento sobre la identidad del jinete.
Su padre volvía de prestar sus servicios al Rey.
Sentado a la sombra veo a la gente pasar por el
camino real. Hace ya tiempo que no existe un rey en
Fedra y es curioso como todavía se mantienen los términos y topónimos de la
Época Dorada.
Quizás la gente no quiera olvidarlos.
Creo que oficialmente es la
ruta 43, al menos eso marcan los mojones situados cada 1000 codos todo a lo largo del camino, pero poca gente sabe leer y quizás por eso a la
Ruta 43 la sigan llamándose
Camino re [...]Leer más...